About
Vivien Lee
Los años 70
Hay encuentros en la vida que pueden cambiar el curso de la historia. Eso es lo que le sucedió a Vivien Lee en el verano de 1976. Ese año, decidió sumergirse en el sur de Francia y, en una fresca mañana típica de ese verano, aquellos que lo vivieron pueden recordarlo, llegó a la ciudad de Grasse. La ciudad de los perfumes.
Vivien era una chica londinense apasionada por la moda, el arte y los viajes, con un gran deseo de descubrir los sabores y olores de la tradición.
Ubicada entre las colinas detrás de Cannes, en la Costa Azul, Grasse es una ciudad de encanto intemporal, con sus casas antiguas y coloridas típicas del sur de Francia.
Inspirada por la naturaleza
Las personas en la pequeña ciudad eran simples, rurales y estaban unidas por una tradición antigua que se transmite de generación en generación: el arte de los perfumes.
Vivien pasó gran parte de su viaje en la ciudad, creando con los artesanos maestros perfumistas una fragancia que la representaba maravillosamente y que la acompañaría durante toda su vida.
Los años 90:
Zapatos de lujo fáciles
Grasse no era solo el pueblo de los perfumes, sino también el de la piel. Y quizás esta pequeña ciudad ya había previsto el destino de Vivien Lee.
Si el verano del 76 había embriagado a Vivien, el otoño del 94 le cambió la vida.
Un día de octubre, de hecho, un artesano zapatero italiano entró en su pequeña tienda de Portobello Road. Ver a Vivien fue más que una inspiración. Ropa revolucionaria para la época, plataformas hechas magistralmente a mano y un perfume embriagador.
Le bastó poco para entender que esa musa sería algo más, y le propuso trabajar con él en la creación de una línea de zapatos de alto nivel para producir en Italia, en las Marcas, y distribuir en todo el mundo. El sueño de Vivien se estaba haciendo realidad.
Desde entonces, la historia de Vivien Lee vive en las mejores boutiques de todo el mundo, pero todo comenzó en una pequeña ciudad del sur de Francia con antiguas tradiciones y una mujer que creyó en sus sueños.